Lima. -Implementar una política nacional frente a los desastres naturales y realizar una fuerte inversión para prevenirlos, pues somos un país vulnerable a los fenómenos climatológicos, fue la conclusión a la que llegó un grupo de especialistas en el tema.

El ingeniero Alberto Bisbal, director nacional de Prevención de Desastres del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), consideró "sumamente necesaria" la implementación de una política nacional de prevención de desastres, pues el Perú es un país vulnerable frente a los desastres naturales.
"Es importante saber que los desastres se producen por la participación del ser humano, no de la naturaleza. Hay que tomar conciencia de que el Perú es un país vulnerable, pues está ubicado en una zona en la que los efectos de la naturaleza son mayores que en otros lugares, no sólo por su ubicación, sino por sus características", dijo.
A su vez, Julio Kuroiwa, profesor emérito de la Universidad Nacional de Ingeniería, alertó que de ocurrir un terremoto en las zonas altoandinas del país sería devastador, ya que las edificaciones que se están construyendo son muy altas y de adobe. Al respecto, recomendó la aplicación de un programa de ciudades sostenibles. "No podemos seguir reconstruyendo", comentó.
Ronald Woodman, presidente del Instituto Peruano Geofísico, pidió tomar conciencia de la importancia de la prevención ante los desastres naturales. "Que la prevención sea una inversión, no un gasto", acotó.
Finalmente, Willar Gamarra Molina, presidente ejecutivo del Senamhi, sostuvo que "construir en lugares donde no se debe es una invitación al desastre".
Miles sin casa en Puno
Las torrenciales lluvias, las heladas y el desborde del río Ramis causaron la muerte de tres campesinos y cinco mil camélidos, así como la destrucción de 14 mil 434 hectáreas de cultivo en Puno. El devastador temporal en la región altiplánica afectó también las localidades de Carabaya, Melgar y San Antonio de Putina.
El puente Macusani, en la provincia de Carabaya, se cayó por la crecida del río y dejó aislada varias comunidades.
El jefe de la Dirección Regional Agraria, Juan José Vega, dijo que sólo las lluvias desaparecieron 703 hectáreas de cultivos de papa y habas. El agua alcanza hasta los cuatro metros de altura en algunas localidades.

Las demás hectáreas de cultivo han sido destruidas por las heladas, granizada y desbordes de ríos.
En tanto, ayer el alcalde del distrito de Taraco (provincia de Huancané), Efraín Vilca, informó que tres mil personas fueron evacuadas de emergencia de las comunidades de Patascachi, Tuni Grande y Capaccachi, por la crecida de este afluente del lago Titicaca.
Por esta razón, el gobierno central decretó el estado de emergencia por 60 días en la región, a fin de iniciar los trabajos de ayuda, rescate y recuperación de cultivos y ganado en la sierra sur.
Se calcula que unas 500 viviendas colapsaron y mil 500 están inundadas. Se perdieron miles de cabezas de ganado vacuno, ovino y porcino. La cifra de afectados podría sobrepasar los diez mil damnificados en las próximas horas.
En tanto, el presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez, anunció que se establecerá un puente aéreo en la región a fin de destinar una mayor ayuda.