El consumo de alcohol y cocaína produce disminución de la memoria en los adolescentes, según estudios recientes, cuyos resultados fueron revelados en el evento internacional "Forjando Liderazgo: Hacia una efectiva reducción de la demanda de drogas", que se efectuó en nuestra capital. La psicóloga Claudia Masías Claux, del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro), sostuvo que la adolescencia es uno de los períodos más críticos para exponer el cerebro al efecto de las drogas ilegales y el alcohol, así como a los videojuegos violentos, pues los lóbulos frontales siguen en construcción. Explicó que el cerebro de los adolescentes parece ser mucho más vulnerable, frente al alcohol de lo que antes pudo suponerse. "El cerebro es muy vulnerable a las neurotoxinas porque se encuentra en desarrollo. Podemos hacer un símil con el feto, dentro del útero y la madre que bebe", dijo Masías Claux. Daño irreparable Al respecto, citó una investigación de Hendricks Brown, que data del 2005, en la que se detectó que los adolescentes que bebían una media de dos cervezas al día durante dos años, recordaban, en pruebas de memoria, un 10% menos. Las consecuencias permanecían aún años después de beber.El estudio concluyó que sólo el consumo de dos cervezas afecta la memoria en los adolescentes, mientras que los adultos requieren el doble para tener el mismo efecto. Las consecuencias tienen relación con la disminución de otro trasmisor cerebral que es el glutamato.La experta en temas de adicción señaló que se conoce también, aunque no puede afirmarse de forma contundente, que el beber en la adolescencia puede afectar los niveles de magnesio, lo que interferiría con la memoria. Otros efectos Otro hallazgo interesante es que en los adolescentes el alcohol produce menor sedación que en los adultos. Esto que podría ser una ventaja, se vuelve un factor de riesgo, ya que los adolescentes piensan que están aptos para manejar un carro e incluso beber más. Las lesiones por beber en exceso ocurren, en muchos casos, cuando se ha dejado de beber. Esto se da por un incremento excesivo de calcio, lo que produce la muerte de neuronas. Es un hecho similar a sufrir una apoplejía. Lo que no se conoce a fondo, es cuán reversible puede ser este daño Podría haber una recuperación, pero no total. "Cuando se estudia a personas mayores con lesiones neurológicas, gran parte de ellas ha tenido una historia de borracheras tempranas", recordó la psicóloga. Alcohólicos Algunos estudios revelan que los adolescentes que inician su consumo de alcohol antes de los 15 años, tendrán cinco veces más probabilidades de volverse alcohólicos, así como 10 veces más de tener encuentros violentos entre "pares" y 12 veces más de sufrir un accidente vehicular.Es decir, lo que sucede en el cerebro adolescente en esa etapa es crucial, casi sólo comparable con los cambios a los dos años de edad.De acuerdo al análisis de Masías Claux, las neurociencias nos dan aportes claros sobre cómo funciona el cerebro adolescente y ello ayuda a entender los procesos de consumo indebido de sustancias y posterior dependencia. Otros factores Sin embargo, el tema de la educación y la cultura pesa sobre estos procesos y el funcionamiento cerebral en esa etapa del desarrollo no debe verse aislado de esas influencias. Así, la testosterona, según muchos científicos, incide en los adolescentes varones, en su predisposición a beber en exceso y manifestar conductas violentas, pero esto se da con mayor intensidad y frecuencia en adolescentes que tienen malas relaciones con sus padres o tutores. El buen cuidado paterno/materno disminuye las probabilidades de excesos.En contraste, aquellos con baja testosterona, tienden a sufrir depresión, lo que en muchos casos puede llevar a la ingesta excesiva de alcohol y otras sustancias psicoactivas. Aunque no puede definirse la relación causal, se presume que los bajos niveles de testosterona podrían derivar en pocos estrógenos y así producirse, también, un detrimento de la serotonina y por ende presentarse un cuadro depresivo. La familia La vulnerabilidad social tiene un gran peso en el consumo problemático de sustancias psicoactivas, pero también lo tiene la capacidad afectiva de la familia, así como el apoyo de buenos referentes adultos y las propias capacidades de los niños. La vulnerabilidad es mayor cuando tanto la escuela como la familia fallan, lo cual ha sido comprobado por diversos estudios clínicos.El abandono, la marginalidad en la familia y la incapacidad de dar respuestas desde la escuela, pueden incrementar, significativamente, la vulnerabilidad. EMILIO GRILLO LOBATÓN Contacto con Perú Hoy USA Redacción e-mail: juarosinc@yahoo.com / Phone: 305-375-6875 Editor e-mail: jreyes24@bellsouth.net / Phone: 305- 310-3149


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