La vieja avenida que une Lima con Miraflores será recuperada a un costo de 20 millones de soles. Sus pistas y veredas serán renovadas y ampliadas, lo mismo que sus jardines. Así lucen hoy algunos tramos de la Av. Petit Thouars, que también será recuperada. Francisco Tipani se levanta temprano para ir a trabajar. Él llama "temprano" a las 5.30 de la mañana. A las 6.00 toma desayuno y a las 6 y 30 toma la cúster que lo habrá de llevar desde el Rímac hasta Miraflores, a donde llega a las 8.00. "Si no hubieran tantos embotellamientos podría desayunar con mis hijos", dice. Un 'gustito' que el vigilante Francisco Tipani sólo puede disfrutar los domingos en que le toca descansar y no dedica una hora y media de su tiempo a recorrer en combi o micro la avenida Tacna, Wilson y la insufrible avenida Arequipa. Noventa minutos diarios, todas las semanas, todos los meses, desde hace varios años. Un tiempo que Francisco, como otras miles de personas, podría dedicar a otra cosa, pero que no pueden ni podrán superar mientras las citadas avenidas mantengan puntos de congestión vehicular. LA NUEVA AREQUIPA Pero una buena noticia espera por Francisco y los miles de choferes, oficinistas, estudiantes y amas de casa que recorren la Av. Arequipa: en unos días, y teniendo como pretexto la cita de presidentes al Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec), la Municipalidad de Lima iniciará los trabajos de recuperación de esta importante vía. No será la única arteria en ser recuperada. También se harán trabajos similares en la avenida Petit Thouars (desde la avenida 28 de Julio, en Lima, hasta la Av. Ricardo Palma, en Miraflores). En el caso de la vieja avenida Arequipa, los planes de la municipalidad incluyen el ensanchamiento de los carriles, lo cual evitará que los buses grandes impidan el libre tránsito de otros vehículos cuando se detienen en sus paraderos. "Se ampliarán los carriles que actualmente tienen 2 metros y medio, a 3,15 metros. Cuando acabemos el ancho total de la vía será de 6,30 metros (en cada sentido)", explica Armando Molina, asesor de obras del municipio metropolitano. Los trabajos deben empezar, según el funcionario, en unos días. "Se hará en simultáneo, pero no cerraremos completamente ninguna de las avenidas, ya que los trabajos se realizarán por tramos. En el caso de la avenida Arequipa, las labores se harán entre las cuadras 4, 5 y 6". PLAN DE DESVÍOS Esto originará problemas, pero se ha previsto abrir vías alternas. Así, los vehículos que vayan hacia el sur deberán tomar la Av. Arenales, desde 28 de Julio hasta el cruce de Arenales con Enrique Villar. En el sentido contrario todo estará normal. En el caso de Petit Thouars, los trabajos empezarán en el cruce con Teodoro Cárdenas y se extenderán varias cuadras. Serán tareas duras, pues se contempla ampliar en un carril el ancho de vía. Esto irá desde 28 de Julio hasta la calle Gibson. Y los problemas que esto origine serán resueltos con un plan de desvío: por Alejandro Tirado, hasta Paseo de la República. ¿Y los jardines y árboles? Según Armando Molina, serán respetados. "No afectaremos las áreas verdes, pues los trabajos se realizarán en los espacios libres que hay en la berma central. Además, las veredas y la ciclovía serán ampliadas". Molina señala también que el concejo de Lima se ha puesto un plazo para ejecutar estas obras: "Estimamos que en noviembre deberán estar listas y operando". La recuperación y reconstrucción de las avenidas Arequipa y Petit Thouars costará unos 39 millones de soles y serán cubiertos con los fondos que entregó el Estado al concejo metropolitano para la recuperación de algunas importantes vías, y con recursos propios de la comuna. Y mientras se produzcan interrupciones en los más de 6 kilómetros que tienen estas vías, la municipalidad abrirá pasos alternos y descongestionará las avenidas Iquitos, Arenales y otras más. Así, los miles de usuarios de estas vías, como Francisco Tipani, no sentirán que su tiempo de viaje diario se convierte en una larga odisea. Y quien sabe si después podrá dormir más horas, sentarse a la mesa con sus hijos y perder menos tiempo viajando. Habrá que esperar para verlo. En el año de las cumbres presidenciales urgen obras urbanas que embellezcan la ciudad. En ese marco, los proyectos de mejoramiento y rehabilitación de dos arterias tan importantes como las avenidas Arequipa y Petit Thouars tendrán un enorme impacto (...). Significa poner en valor dos históricas avenidas que conectan el centro de la ciudad y una buena parte de distritos limeños con los balnearios adyacentes a Miraflores. La fluidez vial será también de especial trascendencia teniendo en cuenta las horas hombre de trabajo que se ahorran con accesos rápidos. En ese contexto, Miraflores, previendo posibles embotellamientos, ha rehabilitado completamente la Av. Angamos, desde el Paseo de la República hasta Comandante Espinar, y otras vías. Las modificaciones que se realizarán en las avenidas Arequipa y Petit Thouars las convertirán en arterias más viables. Lince es un distrito de alto tránsito y con estas obras se acelerará el desplazamiento de los estudiantes de los colegios, institutos, academias y universidades. Paralelamente al mejoramiento de las pistas se contará con mejores veredas y señalización, lo cual reducirá los congestionamientos que hay en horas punta. Incluso, con el mejoramiento de la iluminación de estas importantes arterias se evitará el ejercicio de la prostitución clandestina. Aunque en el distrito estas actividades ya se han reducido considerablemente, con la instalación de luz pública más potente se erradicará -en forma definitiva- este ilícito oficio. UNA AVENIDA CON MUCHA HISTORIA La avenida Arequipa fue diseñada y realizada durante el gobierno (el oncenio) de Augusto B. Leguía. El trazo y ejecución demandó varios años y recién estuvo lista en 1921, con ocasión de la celebración del centenario de la declaración de la Independencia del Perú. Inicialmente fue bautizada como avenida Leguía, pero luego fue rebautizada como la conocemos hoy. En un primer momento llegó hasta lo que hoy es el límite entre Lince y San Isidro. Luego fue ampliándose a costa de la expropiación de terrenos que pertenecían a fundos agrícolas, muchos de los cuales se opusieron al trazo de la vía, pero que luego aprovecharon el incremento del valor comercial de los amplios lotes que había a ambos lados de la avenida. A lo largo de su trazo rectilíneo y continuo, se implantó el modelo urbano norteamericano del suburbio de casas con retiros perimétricos, dando lugar a los predios rodeados de áreas verdes. Las grandes familias empezaron a edificar sus casas a lo largo de esta vía para marcar la diferencia e identidad. Fue diseñada por el ingeniero Augusto Benavides -quien también diseñó la Av. Salaverry-. Tenía en su trazo dos carriles a ambos lados separados por una berma en la cual se plantaron árboles. El diseño se mantiene hasta hoy. Luis Velásquez C. (La Republica)


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