Cuenta su protagonista....
Lima. -A fines de la década de los 70, Teddy Guzmán encendía la mecha de una gran polémica al mostrarse como Dios la trajo al mundo y simular candentes escenas en “El precio del amor”, drama que se exponía en un café teatro de moda de aquel entonces. De esta forma, la sensual actriz lograba ser la primera mujer en realizar un desnudo en una Lima muchas veces hipócrita y cucufata.
“En 1978 o 1979 empecé de la mano de Luis La Roca a hacer obras explosivas, pero reconocidas. En ‘El precio del amor’ hice un desnudo, el primero que se realizó en Lima en un café teatro. No fue un desnudo cualquiera, la historia lo requería, lo ameritaba”, comenta Teddy.
staré con Lucy Bacigalupo en el teatro Municipal del Callao con la obra “Será un santo mi marido”.

Actualmente con 62 años de edad, la experimentada actriz mantiene intacta esa sensualidad que la catapultó a la popularidad y la ubicó en un lugar privilegiado entre las mujeres más atractivas de nuestro país. En conversación con elcomercio.pe evoca recuerdos de sus épocas gloriosas, confiesa haber pisado fondo y haber amado solo una vez en la vida.
“Dicen que soy sensual, pero no hice nada para serlo. No lo busqué. No lo trabajé, lo tengo desde muy jovencita. Creo que es algo inherente a uno, viene con uno”, asegura.
¿Explotó esa sensualidad para conseguir algún papel o crecer como artista?
En cierta forma fue un arma. Mientras no sabía en qué rubro me iba a quedar, esa sensualidad estaba a la deriva. Luego las cosas cambiaron, pero no es que decidiera explotar mi lado sensual, las propuestas llegaron solas, como aquel desnudo que hice en la obra “El precio del amor”.
Un desnudo que para la época debió ser un verdadero reto.
Realmente sí. Me atreví y lo hice. Gracias a Dios no hubo críticas feas, pero sí un gran escándalo. No se trataba de cualquier desnudo, fue sutil y sugerido, yo estaba desnuda, pero te aseguro que la gente que fue a ver la obra no vio nada. Se me veía solo el contorno del cuerpo, la espalda y las piernas. El cuerpo de mi contraparte estaba pegado al mío y yo me cubría los pechos con las manos. Había escenas de sexo dentro de la obra, pero todo era aparente, actuado. El texto te llegaba al alma y lo demás, me refiero al desnudo, pasaba desapercibido. La poca luz no te permitía ver nada. Si lees la obra que es prácticamente “El mito de Pigmalión” te darás cuenta que estaba hecho con toda la seriedad del mundo. Sin embargo, el dueño del café teatro explotó la escena del desnudo y contra eso no podíamos hacer nada.
¿Fue difícil convencerla a que haga esa escena?
No, se trataba de una historia tan bonita que hacerla para mí era un verdadero privilegio, el desnudo pasaba desapercibido.
¿Qué edad tenía en ese entonces?
Estaba jovencita, tenía 26 años, aunque creo que un poco más (28) porque ya estaba casada y tenía a mis dos hijos.
¿Cómo tomó su esposo la noticia del desnudo?
Abraham, mi esposo, me dijo: ‘depende cómo te lo dirijan’, y Lucho era maravilloso dirigiendo, haciendo escenografía, poniendo luces.
¿Cuál fue su primera experiencia como actriz?
Fue con Felipe Sanguinetti. Hicimos “Ustedes mujeres”, un espectáculo donde se hablaba de las mujeres y no precisamente en un café teatro sino en un restaurante. Luego hicimos el programa “Estrafalario” y la gente empezó a conocerme un poquito. Sin embargo, lo que me catapultó a la popularidad fue “El precio del amor”, que fue un éxito, la hemos hecho durante muchos años, la repetíamos cada vez que bajábamos una obra y poníamos otra.
Teddy empezó a cosechar los frutos de su trabajo alrededor de los 30 años. Abrió su propio café teatro en sociedad con Luis La Roca, donde realizó innumerables producciones teatrales. “Hice todo lo que quise”, recuerda.
¿Cuándo debuta como vedette?
Cuando regresé con Lucho de un viaje de trabajo nos encontramos con que todo el mundo estaba en plumas y bikinis. De ninguna manera podíamos ir contra la corriente. Había que ponerse en tono con la situación. Siempre he tratado de hacer las cosas conforme las sentía, siempre he sido instintiva. Mi vida ha caminado en base a mis afectos… Aquella vez fue Efraín Aguilar quien me propuso hacer “Romántica”, una revista, junto a Analí (Cabrera), Esmeralda (Checa), Alicia (Andrade), entre otras. Le dije: ‘No me vas a pedir que me ponga un bikini’. Él, que era experto en eso, me respondió: ‘No te voy a pedir, sola lo vas a hacer’, y así pasó (risas).
Siendo una mujer osada y atractiva debió ser fácil para usted obtener todo lo que se proponía.
No creas. Con la pinta que tenía en aquella época actualmente hubiese barrido con todo el mundo. Digo eso porque ahora se da mucho que si eres una chica linda ya tienes el 50% ganado, y si encima tienes talento qué suerte. Si no lo tienes, te trabajan. En esa época a mí me costó 14 años para poner mi nombre en una marquesina.
SU GRAN Y ÚNICO AMOR
¿Qué fue lo más duro que tuvo que afrontar?
Muchas cosas. Me he ido al diablo con mi vida un montón de veces, como aquella vez que murió mi esposo, se fue en el 90. Lo amaba con toda mi alma, me quedé en el aire. Mi esposo (su segundo compromiso) ha sido el primero y el único al que he amado, jamás amé a nadie como lo amé a él y hasta ahora lo amo.
¿No piensa rehacer su vida?
Las cosas se dan o no se dan, y yo, o me quedé marcada por aquello (la muerte de su esposo) o no he sido lo suficiente sociable para encontrar un hombre. Tampoco nadie se acercó a tocarme la puerta.
¿Se siente realizada como artista?
Siento que siempre falta algo. Aprender más. Hacer más. Descubrir nuevos directores o uno que ya esté y que nunca te haya convocado, te convoque. Hay mucha juventud ahora y falta ligarte a ellos, conocerlos, experimentar, absorber cosas nuevas. Por ejemplo, la música es algo que tengo entre manos, que está pendiente, pese a que canté en la película “Boleros de noche” y también con Los Morunos el Día de los enamorados. Alguna vez haré un espectáculo cantando.
Le haré una pregunta que imagino le hacen siempre. ¿Qué hace para mantenerse tan bien?
No hago nada, solo vivo. La gente piensa que voy a un gimnasio y que me hago faciales, pero no hago nada de eso. Sé que debería hacerlo, pero prefiero sentarme a pensar y escribir un poco. Si tengo que llorar lo hago a mares, pero por un mediodía nomás, no me deprimo. Si me pasa algo muy malo en la vida lo asumo y lo voy tratando de procesar en el camino, y si tengo que divertirme y reírme lo hago con toda el alma.
Su retorno a la televisión se dio en la telenovela “Ana Cristina”. ¿Qué proyectos laborales tiene ahora?
Hacer una obra de teatro con el director Carlos Rubin y el productor Seon Hoon Hong. Se trata de un clásico que se hizo hace muchos años. Estoy muy entusiasmada con ese proyecto. Y este sábado y el próximo estaré con Lucy Bacigalupo en el teatro Municipal del Callao con la obra “Será un santo mi marido”.
Fuente: SONIA DEL ÁGUILA redacción online / composición: peruhoyusa
CONTACTO
Perú Hoy USA: peruhoyusa@yahoo.com/juarosinc@yahoo.com
Foro Perú Hoy: foroperuhoy@yahoo.com
Siguenos en:
Juan Reyes
Editor
Ph: 305-375-6875
COMERCIAL
Trajes típicos peruanos para todo evento...
Clik en la imagen...



