El Perú quizás sea para mi, como una droga, como una mala experiencia a la que día a día me prometo a mi mismo no volver a ensayar, pero a la que irremediablemente debo caer subyugado, debido al inmenso amor que le profeso a mi país, sentimiento que regirá mi vida por siempre. La razón de esta dura afirmación, como lo mencioné anteriormente, es la conducta tan egoísta e irracional muchas veces reflejada por el accionar del peruano promedio. La población del Perú, desde de mi crudo y descarnado punto de vista, sigue adoleciendo de enfermedades sociales ancestrales, de traumas rancios y obsoletos. El país siempre está dispuesto a ser engañado por una suerte de encantadores de serpientes que fungen de salvadores exclusivos, de mesias repetitivos y muy peculiares, con una vanidad procaz, muy singular y descarada de creerse por si mismos merecedores de un "Don" suministrado desde algún lugar sacro y divino. Personajes como Toledo, derramando chicha sobre su rostro, seducido por las masas aclamándolo como el redentor de los mas miserables y pobres de la patria, figuras como la de Alan García, huyendo una noche entre los ladridos fúnebres de algunos pocos perros hambrientos que sobrevivieron a su primer gobierno, y sacado en hombros del Jorge Chávez nueve años mas tarde, emulando al mas exitoso matador con aires del Maestro Haya de la Torre; son muy comunes de encontrar en nuestro Perú aún desangrado; que gracias a el esfuerzo estoico de sus mismos habitantes parece haber saltado de un nivel a económico regional, a otro mas prometedor y brillante. Para mi, el Perú sigue siendo el Perú de Andres Avelino Cáceres, de hace casi más de 150 años, la diferencia es que ahora el mendigo usa Jeans Guess hechos en USA, una camiseta de algodón Peruano marca "Polo", unos zapatos Giorgio Armani, un perfume Gucci y una billetera de puro cuero amazónico marca Luis Button, conteniendo diferentes tarjetas de crédito, como para escoger, de diferentes colores y con tasas de interés exorbitantes, pero claro, eso al peruano poco le importa, ya que siempre hay un momento para relajarse y despreocuparse, finalmente sería aun más desolador perderse este gran momento del Perú, invadido de Malles y cadenas de restaurantes americanos nunca antes vistos, todo gracias a la gentileza y sabiduría de el Presidente de Turno, el señor Alan García, o quizás deba decir al buen trabajo del ex presidente Alejandro Toledo, o aun más, al arrojo, a la frialdad de el ahora juzgado por delitos relacionados a los derechos humanos, el señor Alberto Fujimori. Todo ha cambiado en nuestro país, menos algo que es quizás la clave para una transformación fundamental y vital en nuestra patria, hablo de nuestra mentalidad. El peruano sigue trabajando duro, muy duro y haciendo muchos sacrificios, pero es obstinadamente individualista, lo que minimiza cualquier afán firme y laborioso; al final del día, y nos deja ese amargo sabor a un seco progreso integral, es tan recalcitrante el egoísmo personal en nuestro país que me atrevería a sostener que ese tan ansiado nacionalismo, continuamente usado, por la parodia de líder "pseudo socialista" llamado Ollanta Humala (otro conspicuo y genial emancipador de nuestra nación); como estandarte en las elecciones presidenciales pasadas y que aún se resiste a dejar de ser parte de las editoriales de nuestro país; es aun una quimera. A titulo personal, me arriesgo a aseverar que es ese elemento de "voracidad personal", que esta enquistado, muchas veces, de manera subliminal en las mentes y en las memorias de la mayoría de los peruanos, el que nos impide avanzar de manera real y efectiva como nación, en todos los aspectos, en el social, en el económico, en el tecnológico, en el Institucional. Es como una limitante retrograda y añeja de la que no nos podemos librar, es como un tipo de síndrome calcificado en nuestra pensamiento que nos impide avanzar y es por ello que siempre estamos buscando libertadores y culpables y para muestra solo un botón; hace unos días el TLC con Chile finalmente entró en vigencia, y es entonces cuando salta a la palestra cual otorongo endiablado el señor Toledo a robar protagonismo, a decir que algo que ciertamente beneficiará al Perú y a sus pobladores, en realidad fue aprobado de una manera irregular y que era el congreso quien debió autotizarlo. Lo que este señor estaba haciendo era sudar por la herida, el hubiese querido ser la estrella en medio del tratado, pero lamentablemente no le alcanzó el tiempo (tal vez por estar tratando de comprar sus perfumes favoritos Dolce Gabbana en París para así deslumbrar a su audiencia de Cabana); entonces termina aclarando que al final no se opone al acuerdo porque, fue su Gobierno el que lo impulsó. Igual sucedió con García cuando se aprobó el TLC con USA, intentó hacer creer a la opinión publica que gracias a el se cerro el tratado, cuando, fue en el gobierno de Toledo donde se iniciaron las conversaciones con el partido republicano de los Estados Unidos. De esta manera, esta suerte de tuertos en tierra de ciegos, tratan de asignarse los laureles de metas relevantes alcanzadas, como lo es en este caso el TLC con Chile y USA, y viceversa, se lavan las manos en temas de interés nacional, en los que en mas de una vez estuvieron inmiscuidos (junto con sus legionarios adustos ante cualquier tipo de pesquisas, y a la vez, efusivos para con sus líderes) en hechos que involucran la mayoría de veces el mal uso de dinero de los contribuyentes, el compadrazgo a la hora de contratar personal, la infame utilización de los recursos del estado, por citar algunos de los pecadillos que estos personajes suelen adjudicarse los unos a los otros. Somos así en nuestros barrios, somos así en nuestras comunidades, somos así en nuestras regiones, somos así como país, tenemos la memoria mas frágil del planeta, y las ambiciones más individuales del mundo. SI, claro, duele, la verdad duele, pero creo que es momento de asumir responsabilidades, de afrontar retos, de crear, de ser visionarios colectivos, por que al final de cuenta ese país, el Perú, es la tierra que nos vio nacer, es el futuro de nuestras nuevas generaciones, no les hederemos es sentimiento tan patético, creamos en nosotros mismo, no busquemos culpables y lideres de medio tiempo cuando las papas queman, olvidémonos de la partidocracia y el sindicalismo por un momento y pensemos sola y exclusivamente en el Perú, en que hay que ser ordenados, respetar las leyes, obedecer a las autoridades, ejercer la justicia, no importa cuanto dinero nos ofrezcan por mantenerla ciega todo el tiempo. Cedamos el paso, saludemos a nuestros mayores, dejemos ya de robar y buscar el sustento fácil, desarticulemos los "Lobbies", seamos lideres de los 7 días de la semana, las 24 horas del día, gobernemos con sagacidad, pero a la vez con honestidad, no buscando, como siempre el estrellato, o suministrando medidas populistas y cortoplacistas, construyendo carreteras que en dos años tendrán que ser re asfaltadas, desterremos el criollismo, planifiquemos a largo plazo, sin importarnos si estaremos allí para poner la primera piedra, seamos un país maduro, ya es tiempo, ya lo es, y en eso tiene mucho que ver la prensa, pues los lideres de opinión deben ahora concienzudamente ejercer su rol, no nos distraigamos con discursos demagogos y populistas, ya hace mas de 150 años que los venimos escuchando. Votemos por alguien que es ilustre por sus ideas, por sus obras, por su honestidad, por su capacidad profesional, y si, aun que quizás a muchos les incomode compatriotas, los títulos sirven, por eso es que la Universidad San Marcos tiene mas de 450 años y aun sigue haciendo historia. Por ello dejemos de votar por el personaje singular, vernacular, autóctono, sin alardes o insinuaciones de racismo, votemos por aquel que esta haciendo historia, ya sea blanco, indio, negro o mestizo, recordemos que no siempre ser diferente es sinónimo de adecuado, no confiemos nuestro país a legisladores que tiempo atrás fueron vedettes, o comediantes de TV, la voluntad cuenta, pero sin un plan de acción, sin una educación apropiada, es muy poco lo que se puede lograr, recuerden no es una bodega lo que se esta administrando, es el país entero, con sus magras carreteras, pero carreteras al fin, sus obsoletos puertos, pero que generan aun muchas divisas, sus sistema de justicia, sus escuelas, hospitales, etc Los peruanos debemos tener desde ahora muy presente, que si no desterramos esa mentalidad vetusta de creer que solo dos o tres personalidades pueden ser considerados "notables" y dignos candidatos a ocupar el sillón de Bolivar, nunca saldremos de esta siniestra situación que parece ser mas que un maleficio arrojado por los españoles a inicios de la república. El Perú es más grande que sus problemas, siempre y cuando sus ciudadanos demuestren convicción, disponibilidad al cambio, al raciocinio global y a la misión y visión comunal y regional, busquemos individuos inteligentes, limpios, a prueba de chuponeos, con voluntad por supuesto, pero a la vez con herramientas que nos ofrezcan una perspectiva diferente, ya no mas votar por un video mostrado en un spot publicitario, que jamás se repita lo que paso en las elecciones pasadas en donde prácticamente se ganó la presidencia de el Peru, de mi Peru, de el Peru de todos los peruanos, a ritmo de reggaetón. Por: Jaime Verastegui Contacto con Perú Hoy USA Redacción e-mail: juarosinc@yahoo.com / Phone: 305-375-6875 Editor e-mail: jreyes24@bellsouth.net / Phone: 305- 310-3149


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01:28 PM   08/11/2010
karina dijo...
es vasura todo lo q hace el presidente
09:59 PM   07/19/2010
danniela dijo...
k no pongan tanta informacion para k no se entienda naa
09:58 PM   07/19/2010
daniela dijo...
k no pongan tanta informacion para no entender naa