Carta Abierta A los miembros de la Peruvian Parade, A la Comunidad Peruana en general El domingo 17 de febrero del presente año se producirán, al fin, las elecciones para la Junta directiva que conducirá la Peruvian Parade Inc. en reemplazo de la terna que encabezara el señor Manuel Paredes y que culminó sus funciones en diciembre de 2007. No sé como se habrán llevado a cabo las elecciones en años anteriores, sólo sé que en la anterior, diciembre de 2005, en que participamos unos cuantos por vez primera, los inscritos fueron 216 personas, de las cuales votaron apenas 152, con una votación repartida de la siguiente manera: 139 votos para la lista encabezada por el Sr. Manuel Paredes, 7 votos para la lista encabezada por la Sra. Grace Galvez, 3 (tres) votos para la lista reeleccionista del Sr. José Moore, además de 3 votos en blanco y ninguno viciado. Por la escasa participación, de esas votaciones podrá deducirse el poco interés de la Comunidad Peruana por una Institución caída en el deshonor y desprestigio que se tradujo en los tres votos que tuvo el responsable de la debacle, Sr. José Moore. ¿Por qué, si la anterior directiva, la de los tres votos hacía alarde de estar montada sobre una mina de oro? En primer lugar, el colapso de la institución, era el poco respeto de su directiva a la comunidad peruana, a su cultura, a su historia, al esfuerzo de la mayoría de sus inmigrantes que vencen la adversidad en condiciones de trabajo duro, humilde, pero con enorme dignidad. En segundo lugar, porque precisamente pesaba el alarde de que la Peruvian Parade era una mina de oro que destripaban unos pocos vividores, pisoteando el esfuerzo colectivo de una comunidad que desea que esta institución sea algo más que el desfile de Fiestas Patrias y el Concurso de Marinera. Por eso, el clamor de ese momento, año 2005, era recuperar la decencia perdida. El reto no era fácil. La directiva entrante, del sr. Paredes, tan pronto asumió su cargo se encontró con que el expresidente, Sr. Moore maniobraba permanentemente para evitar la entrega del libro de actas, el estado de cuentas, las chequeras, y todos los bienes de la Institución. Se le renovaron plazos mientras el Sr. Moore mentía y se burlaba de cuantas solicitudes se le hicieron para que entregue lo solicitado. Nunca devolvió nada a pesar de amenazarlo con iniciarle un litigio legal que tampoco era fácil porque en los documentos que no entregaba estarían las pruebas de su incalificable gestión. Cuando meses después entregó una bolsa pestilente, con algunas prendas incompletas de lo que alguna vez sería "vestuario", tan sólo dejó la percepción de lo nauseabundo que había caído la Institución en sus manos. Eso no fue todo. A pesar de estar sin documentos que certificaran la representación legal de la Institución, la nueva directiva inició las gestiones ante las autoridades para renovar los permisos que autoricen los eventos de Fiestas Patrias y cual sería la sospresa cuando se dio a conocer que los permisos ya habían sido solicitados y entregados, por las autoridades, al Sr. José Moore, quien había logrado esto usufructuando ilegalmente una representatividad que ya no tenía. La institución no tenía activos para iniciar sus funciones, mucho menos para destinarlos a una lucha legal que siempre es muy costosa. Aun así, se intentaron las primeras actividades que se estrellaban por la falta de locales para realizarlas. Local que se tocaba, se negaba a tratar con la Peruvian Parade Inc, porque tenía deudas pendientes. Ningún lugar daba crédito a esta desprestigiada Institución, y cundía el temor de entregar dinero por adelantado que podía ser usado para pagar deudas anteriores, de modo que lo primero que pudo hacerse fue precisamente para pagar esas deuda e ir limpiando de a pocos la imagen de la Institución. Mientras tanto, los permisos oficiales demoraban en ser entregados. Para arrebatar definitivamente a la Peruvian Parade Inc. la representación del desfile, una organización empresarial, Peruvian Parade Festival, apoyada por el Sr. Moore quien hacía grupo con ellos, hizo cuanto pudo, incluyendo el "ofrecimiento" de $5,000 (Cinco mil dólares) para que se les permita organizar el evento, lo que fue rotundamente denegado. Sólo apenas unos pocos días antes del desfile de 2006 se pudo tener la conformidad y fue en estas condiciones que se tuvo que organizar todo, apresuradamente, casi con desaliento. El litigio, por la representación del desfile, sin embargo no quedó allí. Continuó persistentemente, teniendo al Sr. Moore, que seguía en su doble juego de ser miembro de la Junta de Fideicomisarios, y al mismo tiempo respaldaba con su presencia a la empresa que se declaraba enemiga de la Peruvian Parade Inc. Esta fue la razón por la que la Junta de Fideicomisarios resolvió separar al sr. José Moore de la Institución. No ha sido fácil lidiar con tanto inconveniente. Hoy muchos gustan montarse sobre el anterior desprestigio de las Juntas anteriores para atribuirlo a la más reciente. Pero sería bueno que se pregunten ¿Qué hubieran hecho ustedes para caminar sobre tanto perromuerto dejado delante del camino? Cuando se empezó a organizar el Concurso de Marinera del 2006, los grupos folklóricos, en su mayoría desestimaron su participación porque no querían saber nada con una institución que, dirigida por el sr. Moore, los había estafado más de una vez, cobrándoles cuotas de participación que eran incrementadas deslealmente durante el evento; los premios se entregaron con cheques sin fondos, y hasta hoy existe el justo reclamo de una persona, entre el público, que ganó un televisor que ¡nunca fue entregado! Y ¿Cómo actuaron esos medios que hasta hoy siguen reclamando que rueden cabezas? Con una lamentable e inexplicable hostilidad. Jamás se acercaron a la directiva a preguntar sobre lo que pasaba y por el contrario, la mayoría de ellos se convirtió en portavoz de los enemigos de la Peruvian Parade Inc. ¿Por qué? Sólo ello$ lo saben. Cuando se quizo contrarrestar la innoble campaña de esos "medios", se descubrió que el website estaba en poseción de un periodista que hoy funge de "desinteresado", pero en ese momento se negó a hacer entrega de un bien que pertenece a la Institución. Este "periodista de marras" pidió $300 por actualizarlo, y $300 por cada vez que introdujera una información. Por $300 vendía hasta su alma y por eso alguien lo motejó como "Mister Trescientos Dólares". Hubo que empezar de nuevo y en la actualidad existe el www.peruvianparadeinc.com listo para ser entregado a la próxima directiva. Lo cierto es que, esa clase de "medios" y "periodistas", solo se han mostrado buenos para criticar pero absolutamente incapaces para construir. La muestra de su ineficiencia es el debate que, algunos de ellos, intentaron organizar, sin tomar en cuenta la existencia de la Junta de Fideicomisarios o la Junta electoral, las que por un mínimo de consideración debieron ser advertidas de semejante evento y a la que finalmente invitaron a pocas horas de su frustrado debate debido a una queja personal. Asimismo, organizan y promocionan el debate sin que uno de los candidatos hubiera sido advertido con suficiente anticipación para participar. Luego cambian la fecha, notifican un lugar que ya no es posible usar y finalmente irrogándose una representatividad que no tienen malinforman sobre el lugar donde se llevará a cabo las elecciones, cosa que después rectifican cuando la confusión, perjudicial contra el Comité Electoral, ya está consumada. Estos medios ya se han estado relamiendo con el impasse que motivó la postergación de la fecha de elecciones y no es fácil adivinar que quisieran que nuevamente se posterguen para cargarse del estiércol con el que continuarían embarrando la Institución, a la que no dan nada pero a la que exigen entrada y consumo gratis en cada evento como si fuera ley dar estas ventajas a los medios de prensa, lo que no es cierto. Por el contrario, las leyes de ética periodistica, en aras de imparcialidad informativa, prohiben esta clase de prebendas. ¿Lo sabían "señores periodistas"? Es fácil entender que algunos medios de prensa (no todos) son más un negocio que se nutre del desprestigio y la calumnia, en vez de ser portavoces serios de una Comunidad pujante que lucha por elevar no solo sus ingresos económicos, como mantener sus tradiciones culturales de un país como el Perú, que es mucho más que ese híbrido anticultural, chicha, de mala gramática y peor orientación: unos medios (no todos) que no nos representan, por el contrario, nos averguenzan por el mucho lodo que salpican y cuyos resentimientos aumentan por el poco o nulo mérito que han merecido de parte de la saliente directiva como de la Junta de Fideicomisarios que me honro en presidir, la misma que es calificada con, insultos, con epítetos fáciles que muestran la total falta de imaginación de esta clase de "periodistas", no todos, por supuesto. Las próximas elecciones contarán con una participación de casi 750 personas, esto de por sí demuestra que a pesar de todas las adversidades y de lo poco, poquísimo que se pudo hacer, se logró algo que es lo mas importante de todo: DECENCIA. Hoy es fácil para muchos criticar, y para los candidatos hablar de cambios y tienen razones para sentirlo así, porque a diferencia de la directiva saliente, esta vez encontrarán todo el apoyo absoluto e incondicional de una directiva que no se corrió cuando todo aconsejaba escapar de la maloliente podredumbre que atacaba a la Peruvian Parade. Hoy recibirán todos los documentos necesarios, las cuentas claras, con algunas deudas, sí, pero también con algunos fondos que servirán para cubrirlas. Atrás quedan ladrando los malintencionados, como muestra de lo que se ha avanzado, y solo es de esperar que la nueva Junta Directiva, continúe el camino de decencia ya marcado y que sólo se dedique a la organización de los eventos sin tener que atravesar por las trabas que se tuvo que afrontar hasta hace poco. Un consejo final, la Peruvian Parade Inc. no es una mina de oro. Mucho menos un botín al que hay que explotar para fines individuales. Tampoco es trampolín a la fama individual o a las ambiciones políticas que intrusamente podrían filtrarse. Esta Institución exige suficiente trabajo, demanda muchas energías, buenas intenciones y un inagotable esfuerzo por servir a la Comunidad Peruana que merece lo mejor. Personalmente deseo a los candidatos el mejor de los éxitos para llegar a la dirección de la Peruvian Parade Inc. Atentamente, Carlos E. Bernales Febrero 9 de 2008


Añadir Comentario

No hay comentarios todavía. Sea el primero!
Notifiqueme de seguimiento de los comentarios?
Nombre:
Comentario:
Verificación de la imagen
Para enviar comentarios, escriba la palabra que se muestra en la imagen.