Mientras escribo este artículo, los pueblos indígenas de la Amazonía se rebelan contra el Estado peruano y aparecen como un actor político por primera vez en su historia. Se cansaron de pedir y ahora exigen con firmeza. Para ser oídos convocaron al gobierno a una "mesa de diálogo" en San Lorenzo, muy lejos de Lima, a orillas del río Marañón, un poco antes de que este cambie de nombre para llamarse Amazonas. Los pueblos indígenas Awajun, Wampis, Matsiguenka y Shipibo cercaron a la petrolera argentina Perú Petro, una hidroeléctrica y, además, bloquearon algunas carreteras en las provincias de Bagua y Utcubamba en Amazonas, Datem, en Loreto, Echarate en Cusco y en Iparía, Ucayali. Como el gobierno no escucha a nadie que no bloquee carreteras y puentes, la lección ha sido aprendida por los pueblos amazónicos luego de la rebelión última de Moquegua. Los insurgentes exigen que el gobierno derogue los decretos legislativos, sobre todo los 1015 y 1073, impuestos sin diálogo ni concertación alguna con los propios indígenas como ordena el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, firmado por el Estado peruano. Estos decretos legislativos facilitan el camino para la venta de tierras y entrega de recursos amazónicos a las grandes empresas transnacionales, de acuerdo al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, firmado por le ex presidente Alejandro Toledo. Hace dos años y medio, el candidato García prometió retirar la firma del Perú de ese tratado; una vez elegido presidente, este señor se convirtió en el major aliado de Estado Unidos junto con Uribe de Colombia y Bachelet de Chile, como un ejemplo maravilloso de la contradicción permanente entre el decir y el hacer. Preocupado por la inversión capitalista de las multinacionales como único recurso para resolver el problema de la pobreza, el Sr. García exige que los indígenas amazónicos, a quienes insulta llamándoles "perros del hortelano, que no comen ni dejan comer", usen sus tierras para producir capitalismo o las vendan si no pueden. El derecho de propiedad indígena no es como el derecho de propiedad del resto de ciudadanos de primera categoría. ¿Quiénes pueden cuestionar la propiedad de las multinacionales en Perú? Sólo "los comunistas y enemigos de la patria", dicen los apristas. ¿Quiénes pueden cuestionar el derecho de propiedad de los pueblos indígenas? El presidente García y su partido aprista, en nombre de la democracia y de la inversión capitalista. Una información adicional es pertinente en este punto. De acuerdo a las leyes que de peruanas tienen sólo el nombre, quienes poseen la tierra en Perú solo son dueños de la materia física llamada tierra, tierra pelada para decirlo sin rodeo alguno, no de sus aires -bosques- ni del subsuelo -gas, petróleo, minas- ni de las aguas de sus ríos en cuyas arenas se encuentra el oro. Con su sabiduría milenaria los pueblos indígenas se ríen de esta estupidez peruano occidental porque para ellos y ellas la tierra, el subsuelo y los aires son una sola unidad como una es la vida de los seres humanos, animales y plantas gracias a la madre tierra, a los ríos y mares. Separar a los seres humanos de sus bosques y de sus ríos es un acto de ignorancia punible. Como estamos en Perú y no en un reino de mínima sensatez, el mapa de concesiones de tierras en la Amazonía en beneficio de empresas multinacionales parece un tablero de ajedrez. En Texas , Estados Unidos, los propietarios del suelo debajo del cual se encuentra petróleo se vuelven millonarios petroleros. En Perú se vuelven pobres como ha ocurrido con todos los dueños del suelo donde hay minas, petróleo y gas. Desde 1974, los pueblos indígenas han empezado a recuperar parte del territorio que organizaron en miles de años y que los españoles y sus herederos les expropiaron. La superficie recuperada está ahora en grave peligro de pasar a otras manos para felicidad del capitalismo y sus defensores. Compartir el bosque con los hermanos monos, tortugas o pájaros, sólo es entendible si se tienen las luces de una espiritualidad indígena en la que la llamada superioridad del hombre y la razón sobre la naturaleza son, felizmente, inexistentes e inimaginables. Los pueblos indígenas pidieron y exigieron un diálogo, con fuerza y firmeza, pero sin violencia. El gobierno envió al ministro Antonio Brack para enterarse de lo que quieren y resolver algunos temas seguramente menores. Cuando el Sr. García y los funcionarios del capital pensaron y redactaron los decretos legislativos no invitaron a diálogo alguno y los pueblos interesados no tuvieron ni siquiera la posibilidad de enterarse de lo que les esperaba. Los dirigentes indígenas suspendieron el diálogo pidiendo que vaya una comisión con capacidad de decisión y no ser "mecidos"; es decir, engañados. El gobierno responde suspendiendo las garantías constitucionales; en dos palabras, apelando a la violencia. ¿Diálogo? En esas condiciones no será posible. ¿Hasta cuándo? Los indígenas ya no podrán ni reunirse ni hacer manifestaciones. La policía y, tal vez, el ejército después, podrán disparar y si matan no podrán ser enjuiciados por que tienen libertad para matar gracias a otra disposición del propio Alan García. Algunos meses atrás, él les dijo a sus soldados y policías "tiren y piensen después". De ese modo, no hay que ser adivinos para suponer que podríamos ver más violencia y muertes debidamente anunciadas. Sería un grave error suponer que el conflicto amazónico concierne exclusivamente a los pueblos indígenas de la región y que por su pequeñez demográfica se trataría de algo menor o de poca importancia. Una de las muchas consecuencias posibles del surgimiento de un Nuevo actor político en Perú es el desafío para los partidos políticos, intelectuales y profesionales del país para cambiar sus viejos hábitos coloniales. ¿Cuántos antropólogos y antropólogas nos interesamos y acompañamos a los pueblos indígenas en sus luchas? Sólo pocos, muy pocas. ¿Cuántos politicólogos y politicólogas o pomposamente llamados cientistas políticos incluyen a los pueblos indígenas en sus análisis sobre Perú? Casi ninguno o ninguna. ¿Hasta cuándo la clase política y la inmensa mayoría de periodistas y los llamados comunicólogos seguirán creyendo que Lima es el Perú y que la democracia se reduce a elegir representantes cada tres o cinco años en las alcaldías, congreso y presidencia de la República? La acción de las organizaciones indígenas no es una sorpresa de hoy. Como todos los procesos sociales, viene de lejos, la Asociación indígena para el Desarrollo de la Amazonía Peruana, AIDESEP se formó hace 28 años. Frente a la casi desaparición de la izquierda corresponde a las organizaciones indígenas andinas y amazónicas el mérito de defender causas nacionales y mundiales como la defensa de los Recursos, del petróleo, el gas, el agua, y el territorio como bienes nacionales, colectivos y públicos; de defender las culturas, lenguas, identidades, biodiversidad, saberes y una nueva espiritualidad libre de los graves complejos y traumas de las religiones cristianas y católicas; y, finalmente, de defender formas de autogobierno y libre determinación para enriquecer la pobre noción de democracia en uso en el país. Por lo expuesto, la solidaridad y apoyo a los pueblos indígenas se impone como un deber no sólo con ellos sino con el país entero. Rodrigo Montoya Rojas Antropólogo y profesor emérito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de Lima. Perú. PARLAMENTO DEROGO DECRETOS LEGISLATIVOS 1015 Y 1073 "HICIERON VALER SUS DERECHOS" El congresista de Amazonas (PNP) José Alfonso Maslucán manifestó que "En mi condición de representante del departamento de Amazonas, me siento en la obligación moral de defender y proteger los intereses de nuestros hermanos nativos, ellos han demostrado toda su capacidad de entendimiento, han sentido sus derechos vulnerados y con justicia han levantado sus voces; este es un día histórico de victoria; han demostrado una excelente organización y me siento gratificado por la victoria de nuestros hermanos nativos" Durante su participación en la Sesión Plenaria, responsabilizó al Presidente de la República Alan García, de la protesta de las comunidades nativas de la amazonía contra los Decretos Legislativos No. 1015 y 1073 al haber promulgado esas normas que atentan el derecho de propiedad a sus tierras e invocó a sus colegas apoyar la derogatoria de estos decretos legislativos "violado los derechos de las comunidades indígenas, al desconocer que la posición ancestral de sus tierras tiene sustento legal", señaló. SE HIZO JUSTICIA CON LOS PUEBLOS NATIVOS El congresista de Restauración Nacional Juan David Perry felicitó la aprobación, por parte del Congreso de La República, del Dictamen de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología mediante el cual se derogan los Decretos Legislativos 1015 y 1073. Perry Cruz expresó que la alta votación obtenida (66 votos de 91 congresistas presentes) demuestra que el Ejecutivo equivocó la forma desde el principio, "el gobierno debió consultar a las comunidades nativas antes de dar estos decretos. Una vez más, queda demostrada la falta de previsión que tienen, lo cual es preocupante ya que de eso se aprovechan los grupos extremistas que, disfrazando su discurso de nacionalismo, pretenden influenciar en diversos sectores de nuestra sociedad para sembrar el caos. García debe pensar mejor antes de hacer las cosas y entender que gobierna para los peruanos, el presidente está al servicio del pueblo por lo que debe buscar el beneficio de todos los peruanos", enfatizó. El parlamentario dio su respaldo a todas aquellas comunidades nativas que valientemente y en forma pacifica han logrado hacer sentir su voz, " a todos mis hermanos nativos mi más sincera felicitación por el logro alcanzado, desde el Congreso siempre estaré dispuesto para ayudarlos sin buscar, como suelen hacer algunos, sólo figurar en las fotos", finalizó el Vocero de Unión Nacional y Secretario General de Restauración Nacional. NATIVOS CELEBRARON TRIUNFO Fiesta en la selva. En medio de algarabía y júbilo de más de 2 mil pobladores y nativos de las diversas etnias de la amazonía, se celebró en la plaza Héroes del Cenepa, en Bagua Chica, Amazonas, la decisión del Congreso de derogar los decretos 1015 y 1073, conocidos como la Ley de la Selva. Las tierras son nuestro derecho ancestral y teníamos la plena confianza de que los congresistas votarían a favor de los indígenas. Los decretos aprobados por el gobierno se convirtieron en nuestra preocupación porque temíamos que nos quiten nuestras tierras. Nuestros hermanos aguarunas, achuar, candozi, hemos triunfado, ¡vivan los indígenas!, fueron las palabras de Javier Magipo, de la comunidad del Nieva Condorcanqui. Una gran multitud recorrió esta plaza principal luego de conocer el resultado de la votación en el Parlamento. Hombres, mujeres y niños gritaron y bailaron. Mientras que otro grupo recorrió todo el perímetro de dicha plazuela llevando la bandera del Perú. Vamos a celebrar porque es un día histórico, refirió otro líder nativo, mientras que sus compañeros agitaban sus flechas en señal de victoria. Los indígenas iniciaron una protesta el pasado 9 de agosto en rechazo a dichas normas porque, según ellos, atentaban contra sus territorios.


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